Temor

25 06 2011

Advertencia: Este no es un cuento para niños y es un punto de vista interpretable sobre la diversidad.

Los muchachos en la esquina seguían como toda las noches bebiendo y viendo el reloj, platicaban de cosas nada fuera de lo normal e intentaban, como buenos bebedores, cambiar el mundo desde la esquina de siempre.

El calor del alcohol y la tenue luz de los cigarrillos mataban el frío que se hacía más presente al correr de la oscuridad. Luego de ver el reloj, uno de los camaradas puso cara de susto, los demás se quedaron quietos y viendo su reloj al unísono cambiaron el semblante, sin decir nada todos dejaron sin excepción las botellas en el piso y  caminaron en distintas direcciones. No pasó noche en la que no se vaciara la esquina justo unos minutos antes de dar la una de la mañana.

Un día un joven que caminaba por ahí vio como todos los chavos de la esquina caminaban como buscando refugio antes de que diera la primera hora de la mañana. Con el paso de los días, el joven que regresaba de trabajar veía el ritual de huída de los chicos de la esquina. Uno de esos días decidió unírseles para pasar un rato luego del trabajo, al calor de la cerveza y al humo constante de los cigarrillos.

Al principio los compañeros de parranda no confiaban en él, pero como el   aspirante a arquitecto, Olvera no pasaba mucho tiempo con ellos. Así dejaron que se integrara al grupo. Las noches pasaban y justo antes de la una de la mañana, cada uno de los participantes se despedía apresuradamente de los demás para emprender el camino a casa. El joven estudiante al encontrarse solo decidía ir a su casa también.

Un día en el que el alcohol abundaba y la bohemia era mayúscula, Olverita como ahora le llamaban en el grupo, se armó de valor y preguntó a los demás por que se retiraban a sus casas tan temerosos luego de la media noche. Los demás escucharon la pregunta con cuidado, el silencio se hizo sentir entre el círculo de amigos, las miradas de sorpresa y miedo eran intercambiadas y una sola palabra no se oía para contestarle a Olverita, en su lugar, los murmullos y de pronto, una carcajada rompió el silencio incómodo poniendo como pretexto una antigua tradición en la esquina. Nunca contestaron la pregunta, la evadían o la respondían a medias.

En otra ocasión, Olverita ya con más copas al igual que sus compañeros, repitió la pregunta que días atrás había hecho, como el ambiente y la confianza eran más grande que antes, decidieron contar la historia de la muerte. La lámpara de la esquina llevaba varias noches parpadeando en señal de que se descompondría de un momento a otro. Justo cuando uno de los valientes compañeros comenzó a contar el por qué de su huida previo a la una de la madrugada, la lámpara disminuyó su intensidad dejando el ambiente macabro.

- Dicen que pasada la una de la mañana la muerte se aparece por estos lados y que sus pasos retumban entre las calles– comenzó la narración a media voz Juan el más viejo de la esquina – Aparece dicen muy cerca de tu casa caminando en unos tacones muy altos – apuntó rápidamente Teto, el más borracho de todos – Y se lleva a todos los borrachos que andan en la zona ¿verdad compadre? – continuó Luís dirigiéndose a su amigo – Sí, aún recuerdo a mi compadre  Jonás, a Él se lo llevó la de negro-  todos los presentes complementaban la historia de Juan y coincidían en que la larga cabellera negra y su elegante atuendo eran características inequívocas de que se trataba de un ser del más allá. Algunos creían que la misión de la de negro, como le decían, era limpiar las calles de indeseables y borrachos, pero con precisión  nadie sabía el motivo del por el que se aparecía.

Juan siguió contando; decía que una vez la había visto andar por las calles que le gustaba caminar siempre por la misma acera y se perdía, si no se llevaba a nadie, en la niebla que se formaba en las vías del tren a cinco cuadras de la esquina. Mencionó también que algunos de los vecinos que llevaban mucho tiempo viviendo por la zona decían que era el alma de una mujer a la que su marido golpeaba cuando estaba borracho y por eso se llevaba a esa gente.  Olverita que llevaba mucho tiempo viviendo en la misma colonia nunca había visto nada, ni había escuchado nada al respecto.

El reloj marcaban cinco minuto antes de la una de la mañana, el rostro de los bebedores cambió y tras despedirse desaparecieron, Juan advirtió a Olverita – ten cuidado porque luego andas solo en la calle y como ya eres parte del grupo de la esquina, no vaya a querer llevarte-. Olverita se encaminó un tanto asustado hacia su casa, abrió la puerta y subió a su cuarto, se quito los zapatos y recostándose en su cama meditó la historia que le habían contado.  Hacía muchos años que Olverita no conciliaba el sueño con facilidad y para poder dormir salía a dar una vuelta por los alrededores del barrio, uno de sus pasatiempos favoritos, caminar de noche. El joven recordaba la historia que le habían contado y se le hizo extraño no haber sabido nada sobre la de negro. Sin darle mayor importancia se arregló para salir y caminó desde su casa hasta cerca de las vías del tren como cada noche.

Al regresar a su casa, Olverita se sobó los tobillos,  seguía con la historia en la cabeza, se quitó el abrigo largo que le cubría sólo la lencería en encaje negro y las medias sujetas al liguero, se sentó frente al espejo y quitándose los tacones de charol dio un pequeño masaje a sus pies, inició la desmaquillada, se quitó la lacia peluca negra y guardando su atuendo dijo – Ivonne de vuelta al closet -





Cómplice Café

16 05 2011

Si pudiera imaginar ese grano lo importante que será en la vida de las personas, del gran plan que se orquesta y de la trascendencia y papel futuro de influencia encapsulada en sus adentros. Por que el café no es una bebida, es un cómplice, un compañero, un despertador; es quien te echa aguas, el que te alerta, el que te acompaña en el primer suspiro del día y quien conoce de tus labios el secreto compartido con tus amigos y en sorbos revelas antes.

Ese, el amigo que derrama junto a Tí su rímel en la taza cuando lloras, el agitador de risas cuando lo compartes, el seductor apuntador de confianza cuando te encuentras a los ojos de quien compartirá el resto de tu vida. Café, palabra, trato, apretón de manos, consuelo en las tristezas, manta tibia en las heladas, refrescante colaborador en tanto el sol aprieta.

Definirlo podríamos, pero lo más cercano a su esencia es la complicidad. Elegante, constante y encontrado en cualquier parte. Fidelidad más férrea no habrías de hallar, sin pensar en una taza los recuerdos pasan, los planes logrados y el amor pasajero o espontáneo. En boga, de moda y disfrazado, siempre con sumo cuidado para no decepcionarte jamás. De frío o helado, en dulce o cargado; ese café nos da sus ratos, noches de estudio infinitas, corte de mareos instantáneos y si lo digo con cuidado, un café ha evitado con la lucidez entregada, hasta guerras.

Dame una razón para no permitirme al borde de un taza regalar un beso a la bebida de miles admirada, entrega suavemente, muy despacio y sin presente los planes de tu cabeza. El hoy, tan efímero como la orilla de un vaso de unicel, de un termo, de una medida, de un recipiente que encierra de repente la eternidad de su buqué, del aroma a amanecer, el deleite y el placer que da un buen café.

Los planes maquiavélicos y el rescate de la economía, la pereza y la alegría se presentan por igual, se despejan al tostar, los granos mejor seleccionados, de robustos, de arrabal o arábigos refinados. Respira, disfruta, deleita el paladar con uno de sus conocidos aromas, que sin reparar en ello, es el alma de ese grano que ha hecho su trabajo sin imaginar.





Nino y el Mar

8 04 2011

La primera vez que se calló de la mesa de té el caracol, Nino lo vio con una curiosidad extraña, no sabía que era y luego de darle muchas vueltas y ladrarle decidió moverlo con la nariz. Lo empujó tanto que le dio la vuelta y justo cuando estaba por investigar que había en el interior, su querida dueña Valeria lo levantó y lo puso de nuevo sobre la mesa.

Pasaron varias semanas antes de que Nino encontrara en su día ese caracol enorme que era el adorno central de la sala. Un día, una amiga de Valeria tomó el caracol en sus manos y lo puso en su odio, Nino al ver de nuevo el adorno sintió curiosidad y se sentó sin despegar la mirada de la amiga de su ama. Ella puso el caracol en su oído -me encanta tener un poco de playa en esta ciudad tan grande, aunque sea las olas-

Nino ponía toda su atención en el caracol en el oído, así que dando un salto se acercó a la amiga de su dueña y con una curiosidad parecida a la de un felino, puso las patas en el cuerpo de la mujer que oía el mar a través del caracol. El tamaño de Nino hizo que la chica se tambaleara y dejara de escuchar.

-Nino, tranquilo, perdón, nunca había echo algo así- La amiga no le dio importancia  y dejó el caracol de nueva cuenta sobre la mesa. Nino se tranquilizó y   pero observo en donde había quedado ese instrumento misterioso.

Los días siguientes el perro daba vueltas a la mesa de té, veía el caracol, lo asechaba, lo miraba, lo volvía a mirar, le ladraba y solo se despegaba de él para comer y para ir de paseo.

Uno de esos días en los que Valeria tenía reuniones en su casa y los invitados dejaban ver su alegría en el número de copas que habían tomado, alguien tropezó con la mesa y dejó el caracol a merced de Nino. Antes de que su ama se diera cuenta, el perro con la nariz arrinconó el adorno y lo escondió.

Un día cuando Valeria dejó el departamento para ir a trabajar entre semana, Nino fue a buscar el botín escondido, lo arrastró de nuevo, lo observó y le dio vueltas, justo como lo había hecho antes cuando estaba sobre la mesa. Pero en esta ocasión, lo arrastró tanto que logró voltearlo. Se detuvo un instante, analizó la situación y de pronto comenzó a olfatee en la cuenca; de pronto el perro por accidente movió su cabeza y por casualidad escuchó el susurro proveniente del interior.

Era un sonido extraño, un murmullo que nunca había conocido, le intrigaba tanto que puso de lleno la oreja en el caracol. Todo se puso oscuro, la vista de Nino se transformo en nada, los sentidos se cerraron y el oído era lo único a lo que el perro ponía atención. Sonaba completamente distinto a todo lo que había escuchado, era tan emocionante, tan seductor y tan nuevo que Nino se quedó escuchando el caracol toda la tarde. Calló en un sueño tan agradable que olvidó que estaba a la mitad de la estancia cuando Valeria llegó. La chica tomó el caracol y lo puso en su lugar.

Generalmente Nino corría a la puerta a recibir a Valeria en cuanto llegaba de trabajar, pero en esta ocasión estaba tan embelesado que olvidó por completo la llegada de su dueña. Valeria tenía tantas cosas de que preocuparse que no le dio importancia. La mudanza era inminente y pronto la residencia de ambos los llevaría lejos.

Esa noche Nino soñó con un lugar que jamás había visto, con la temperatura ideal y el sol suficiente para acostarse panza arriba. Nunca había sido tan feliz en un sueño, ni siquiera cuando persiguió al gato del vecino. En el fondo, el sonido del caracol acompañaba al can.

Las dos semanas siguientes, las carreras y el empaque de todas las cosas distrajeron al perro y a su ama, no había tiempo de recordar ese sueño tan agradable, pero nunca Nino perdió de vista en que caja se había guardado el caracol.

Sin saberlo, Nino se encontraría con ese sonido que tanto lo hacía soñar en su nuevo hogar, una pequeña casa alejada de todo en donde el sol era como lo había imaginado, en donde el aire era tibio y con la temperatura ideal y con el sol idóneo para acostarse panza arriba. El abrir de cajas y el acomodo de todas las cosas de su ama lo mantuvieron ocupado hasta que un día acostado en el el sofá, escuchó el sonido que salía del caracol, volteó para todas parte pero no pudo hallar el adorno, así que se su instinto lo llevó hasta la ventana por donde más entraba la luz. Nino se sentó y a lo lejos podía distinguir ese sonido que tanto quería. Comenzó a ladrar y no dejó de hacerlo hasta que Valeria preguntó -¿quieres salir a explorar? El perro corrió hasta donde estaba su correa y llevándola del hocico hasta su dueña la convenció para dar un paseo.

Caminaron por pocos minutos y mientras lo hacían el sonido se hacía más y más evidente. Llego a tal punto que de pronto Nino se zafó de las manos de Valeria y corrió tan fuerte que perdió la vista de su dueña. El sonido de las olas detuvo la carrera del perro quien contempló sorprendido la inmensidad del Mar.

Valeria llegó corriendo con el corazón acelerado y sin aliento. Observo a su perro con cuidado y recordó cuando Nino se quedó dormido con el caracol en la estancia -Nino, te presento el Mar, Mar, te presento a Nino. Puedes meterte si quieres- Le dijo a su mascota. El perro miró a Valeria, volteó a ver el Mar y de nuevo a su ama, tomo valor y corrió hasta entrar en las olas. Ese sueño que había tenido tiempo atrás, ese día se hizo realidad.





Aire de ciudad

4 04 2011

Un diente de león al otro lado del río se preguntaba ¿qué serán esas estructuras tan altas que tratan de hacerle cosquillas al cielo? ¿De qué estarán hechas esas flores? ¿Por qué se esconden entre las nubes?. El viento soplaba suave, meciendo a la pequeña flor de un lado a otro, para adelante y para atrás, con ritmo como de vals. Con el movimiento, por más que el pequeño diente de león se estiraba no veía más lejos, aunque quisiera.

Con la caricia del viento una señora muy linda con una bolsa de viaje se sentó junto a ella flor para admirar el paisaje. – Ya pronto mi niña, ya casi estoy contigo mi pequeña Sofía –. Terminando de decir esto tomó con delicadeza entres sus manos la flor blanca y regalándole un beso desprendió en vuelo las semillas del diente de león.

En el aire, la pequeña semilla armada de su blanco paracaídas llena de alegría cruzaba con mayor curiosidad el río, los edificios parecían hacerse más grandes pero era ella la que se acercaba. – ¡Pero si son más grandes de lo que pensé! – se repetía la semilla voladora que seguía danzando al compás del viento otoñal. Ruidos extraños y aromas nuevos le dejaban navegar entre ellos al terminar de cruzar el río.

Viajando entre las estructuras escuchó de todo. Los edificios le pedían que no chocara con ellos, que no los invadiera y que no buscara refugio entre las cornisas y menos en las ventanas. No era un gran día para volar; pronto la semilla descubrió que aquellas flores grandes se llamaban edificios, que formaban parte de una gran ciudad, que no les gustaba ser molestados, que estaban hechos de concreto, acero y que no servían para echar raíces.

- ¿Pero en dónde voy a vivir ahora? – Se preguntaba la semilla. – Creo que no me ha gustado mucho conocer la ciudad.– No había terminado de reparar en  eso cuando una paloma pasó volando muy rápido junto a ella; el viento cambió de dirección y llevó a la pequeña viajera justo hasta un nido de pichones hambrientos. No había opción, el final se veía venir. Terminaría en el interior de una ave sus días. Pero el viento como la vida es impredecible y justo antes de ser devorada por tres diminutos monstruos y haciendo gala de acrobacias jamás imaginadas por una semilla, logró salvar su vida.

El viento hizo su mejor esfuerzo por salvar a su transportada pero se había fatigado. Poco a poco la semilla descendió hasta llegar a una calle habitada por máquinas furiosas y gruñonas. Los bólidos iban tan aprisa que movían el aire. La pequeña semilla dejó su lenta caída  y se encontró atrapada en remolinos y ráfagas de violento aire. El mareo no se hizo esperar y la pequeña semilla buscó donde tocar suelo, pero lo único que veía era asfalto, sabía que si caía en el duro suelo jamás podría ser una flor de nuevo.

Ahora si no había esperanza; el suelo la esperaba llena de correteados tenis, de elegantes mocasines y de delicadas zapatillas dispuestas a pasarle por encima para jamás remontar el vuelo. Todo era inútil. De pronto la suerte parecía ir peor, no la esperaba el suelo sino una rejilla metálica frente a una tintorería de chinos. – Creo que caeré al desagüe es peor que ser pisada – pensaba la pobre semilla.  Pero de pronto y como en todas las tintorerías el vapor de las planchas sale a la calle y un chorro de más cálido que la brisa le hizo remontar el vuelo haciéndola llegar hasta donde los edificios intentaban tocar las estrellas que empezaban a asomarse.

En un balcón, Sofía veía desde la puerta corrediza como la tarde cambiaba de colores, dejando pasar el día y disfrazándose de noche. Cada uno de los edificios se ponía su pijama  de luces mientras toda la ciudad se preparaba para ir a dormir. Sofía tomó una maceta azul con estrellas doradas y salió a la terraza, puso su pequeña maceta en la bardilla y mirando al cielo vio como una pequeña semilla de diente de león aterrizaba justo en la tierra de su maceta. Quitándose uno de sus guantes, la observó por un instante, la arropó con una sábana de tierra y mirando con esperanza al cielo preguntó – ¿Mamá? -





#Microficción. 140 de Ellas.

27 03 2011

140 uno por cada caracter permitido por la síntesis de nuestro tiempo.

Este es el conjunto de #Microficción que he escrito desde el 2009 y ahora comparto contigo. De aquí pueden usar las ideas que quieran y apropiarlas para construir nuevas. De cualquier manera pongo esta pequeña colección bajo creative commons CC

Las microficciones están numeradas de acuerdo a como se me fueron ocurriendo pero están agrupadas en temas, no es una ley que estén en un tema específico, por su contenido pueden entrar en otras categorías.

Espero disfrutes leyendo estos minúsculos cuentos así como Yo lo hice escribiéndolos.

ONÍRICO

9 Desde el cielo platican dos nubes -Mira, ese parece arquitecto, ese tiene forma de glotón- – Si, es tan relajan ver humanos-

14 Se despertó para darse cuenta que había hecho algo distinto, suspiró y descubrió la página en blanco de un nuevo día -Escribiré mi suerte-

18 Se preparó para saltar como las demás, se aventó y gritó ¡banzai! En la caída ve el blanco y se estrella. ¡Lloverá durísimo hoy!

23 En la mano trae cordeles y mientras corre por el parque, el pequeño Manolo lleva a salvo los aviones que visitan su ciudad.

37 Su corazón es tan grande que pasarían semanas antes de encontrarme a mi gato ahí. Le sobra espacio y ganas. Te esperamos Bebé.

93 Despierto en esta lata solitaria, por la escotilla distingo el color amarillo en el fondo del mar. Creo soy un Beatle.

98Odio ese sentimiento de no haber probado algo nuevo, ni modo, ya será para la siguiente reencarnación.

140 ¡Y aquí va! armada con su lanza de palabras y su escudo de libros. Al menester de caballería de la lectura.

SOLO LECTURA

19 “La batalla era sangrienta, ambos sufrían bajas y el campo fértil de sangre derramada…” -maldito siga, ya se puso de nuevo-

74 La adrenalina recorría velozmente su cuerpo, tanto, que cerró los oídos a la idolatría de la tribuna. Al final oyó el metal y la red.

86 En la última competencia universal del idioma, la palabra que se llevó todos los premios fue -Nosotros-

117 Tengo dos palabras favoritas, una que truena y otra que acerca a las personas ¡Hola Galleta!

CIENCIA (mmmmm este, mmmm…) FICCIÓN

20 El día que todo el mundo apretó la tecla “R” al mismo tiempo en su teclado, el rojo dejó de ser un color y ahora puede ver.

21 Coloqué en la espalda de mi gato un pan con mantequilla, lo solté en el aire y flotaron. Descubrí una nueva fuente de energía.

22 Los destellos dan fe de mi presencia, tan puro, tan transparente, pero estoy. Soy una molécula atrapada dentro de un diamante.

33 Recogió todos los discos y archivos mp3 que pudo, los puso en su reproductor y dijo -este es el réquiem del fin del mundo-

76 Preguntó -¿qué color ves en Mí?- Sin pensar vio el brillo de sus ojos y dijo -veo un morado tan brillante como el merlot-

90 La voz en la radio dijo -Científicos demuestran que la palabra supera a la multitud. Textear en el auto causa mayor tráfico-

99 Entonces el cronista dijo -Sí, los primeros magos de la historia son conocidos ahora como científicos-

103 En el mar de la tranquilidad, alunizar fue todo menos tranquilo.

111 -Lamento interrumpir Capitana, quería preguntarle ¿cómo le ha salido su artículo de lujo?- -¿Te refieres al hombre?-

124 Oculta de la profesión de mimo de todos los días, en la intimidad da rienda suelta a su síndrome de Tourette.

129 -Nuestro espía obtuvo los archivos vía cutánea- El jefe preguntó -¿Qué técnica uso?- ilusionada dijo -El beso-

130 Un hombre corre por la calle, al parecer no tiene poder en mi futuro hasta que por su culpa muero.

AMOR

4 Desperté enamorado más que ayer y me di cuenta que a penas llevamos 16 años juntos.

10 Teniendo en cuenta las múltiples habilidades del ser humano, encontré que el amor está sobrevalorado, pero sigo cayendo.

12 Tenía la certeza de que estaba ahí, vigilaba cuando me creía distraído. Todo acabó en miradas. Atte. El amor a primera vista..

15 Dejaste sin nadie la habitación, te fuiste y solo nos abandonaste con una pila de platos y un corazón correteándote.

24 Su primera expresión fue a gritos y lágrimas, desconsolado hasta que en los brazos de Ella encontró paz. ¡Hola Mamá!

27 Me acerqué sin darle oportunidad de escapar, sólo tenía dos opciones, caer en la jardinera de espaldas o besarme. Estamos juntos.

30 Entonces descubrió como se enamoran los musulmanes. El amor entra por los ojos porque los labios no se ven.

35 Él la conoció desde su carro en el periférico. Diario Ella lo espera atrapada en el tráfico. Luego de un año así, mañana se casan.

38 No tenía sentido decirle cuanto me agradaba respirar en su oído y percibir su aroma. Solo quería protegerla del gentío del metro.

40 Desde la mesa de enfrente veo como con alegría en su concentración chanclea su sandalia mientras espera ser flechada por cupido.

45 Se detuvo por un momento su corazón, lo suficiente para dar hogar a una pasión completa. Reaccionó al gol del siguiente latido.

62 Solo decirlo y el curso de su historia, de la vida como se conoce y del universo dependía de su valor. Entonces dijo… -Te amo-

71 Cuando empecé a contar, vi que los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos y los segundos eran tuyos.

94 No estás sola, es tu impactante presencia que ahuyenta a los posibles cariños.

95 Si grito al aire “¡Pomposa!” no es un piropo corriente, me refiero a la multitud que te sigue cuando pasas.

104 Nunca estuve divorciada hasta hoy… Manuel.

114 Me gritan en la calle ¨tonto¨. Tontos Ellos que no saben lo que es estar enamorado.

125 Cuando me enamoré, Tú aún estabas repartida en las proteínas de alimentos que tus padres no habían consumido.

127 Me cuida demasiado, como si fuera a descubrir la cura del cáncer o algo así ¿qué sabe Ella que yo no?

133 Dame brisa de un parpadeo, provócame sonrisa cuando sabes te veo y si de soslayo miras, no hay remedio, eres mía solo en sueños.

134 Dame un motivo más para evidenciar la discriminación entre nosotros, sí, soy hombre y Tú, una diosa.

136 Dijiste algo, no te he puesto atención, lo siento, estaba perdida en tus “te quiero”

138 Ven que te digo. ¿Cuanto es suficiente? pues si lo sientes te cuento, lo que a ruegos pido.

TERROR INVOLUNTARIO

5 La última gota se escurría entre las llagas de su estrujado cuerpo ya sin vida… Gracias lata de refresco.

6 Peleaban por cuantos muertos causaban a nivel munida. Cuando el sida y el cáncer se dieron cuenta, el paciente había fallecido.

56 Vio la amenaza y corrió como en una película hacia la azotea. Tomó lo que pudo, cuando bajó, el sol salía. La ropa limpia seguía mojada.

63 Respiraba profundo, como si pusiera su destino en el aire, exhalando el último aliento dijo -¿tu figura de globo de qué va a ser?

64 Voltearon al tiempo a ver el reloj, nadie quería admitir que deseaban la muerte del marcial paso del segundero ¡Por fin vacaciones!

65 Su corazón latía muy rápido, sus ojos reflejaban el estrés por el que pasaba. Entonces Ella abrió los brazos y el osito respiró.

77 No sabía que estaba comiendo, solo el aroma le invitaba a dar el mordisco. Cuando lo saboreó Él le dijo -¿rico el cocodrilo no?-

78 Su camiseta decía -¡SOBREVIVÍ! al 85, al 94, al Y2K, al 2008 y 9- en el reverso impreso “Ja ja ja ja Staying alive, staying alive…”

119 -No abuelo, no son zopilotes, son helicópteros- -si no son zopilotes, entonces espanta esas moscas, ya me hartaron-

122 No, no soy un asesino cereal inspector, ellos decidieron quitarse la vida luego de hablar conmigo.

EN LA ÉPOCA DE LA INFLUENZA

28 El panorama apocalíptico tiene rostro cubierto y quien no restringe su respiración, ostenta la osamenta como bandera.

29 Se reunió el CEO de una firma mundial de renta de vídeos con sus directivos -¡vaya! Sí funcionó la estrategia MKTFlue-

31 Cumplió con su sueño de cantar en voz alta lo que oía en sus audífonos y nadie se da cuenta. Gracias cubre bocas.

32 Con lentes oscuros, ropa, audífonos y cubre bocas, el único sentido libre que le quedaba era el sentido común.

34 El chupacabras estornudó y detonó una alarma en el ministerio de salud -¡Cuidado! es contagioso el virus de la devaluación-

79 Los arqueólogos descubrieron entonces que una enfermedad había terminado con la civilización en esa región… ¡Aaaaatchuuu!

80 Pero señor, no he hecho nada; pago impuestos, no tengo multas, soy buen ciudadano ¿por qué el arresto domiciliario?-

DUDAS RAZONABLES

7 No tuve opción, había que elegir entre hacer lo correcto y el deber. Es complicado para un súper héroe elegir calcetines.

11 Voltear al cielo cuando pueda es la meta que me he impuesto con los años, pero trabajar en el metro me lo dificultado un poco.

13 Me preguntaba si el sueño se deprime de ser pisoteado y al ver su quietud contestó -No estoy deprimido, más bien orgulloso de ser tu soporte-

26 Pensó en la clave, pero solo podía recordar que su password estaba grabado en el anillo de matrimonio robado ¿cuándo me casé?

44 Se encontró en el vestíbulo del centro de rehabilitación, aceleró el paso y recibió la noticia, todo había terminado -Bienvenido de nuevo señor-

49 ¿Dios existe? -Sí- le dijo el padre -mírate al espejo, ve que bien diseñado está tu cuerpo- Adán preguntó -¿Dios es diseñador?-

55 En la radio Cepillín y Franky, mi esposa dijo -¿quién es Franky?- Del otro lado de la ciudad un niño preguntaba -¿quién es Cepillín?

60 Dudaba si la pregunta era metafísica o virtual, solo agradeció a su maestro el concepto de “no alimentar a la bestia”

68 Reviso que nadie se percate de lo mucho que me cuesta dejar de verte, espero ser el único en tenerte, billete de $500 en el piso.

89 -No señor- dijo al periodista -Puedo ser un grotesco ejemplar, pero siempre daré los buenos días-

101 Le pregunta el escritor al padre -¿Y echar cuentos no es mentir?-

109 -¿Por qué no hay piso 13 en los edificios?- preguntó el estudiante -Simple, nunca me gustaron las películas de terror-

123 Puedes llamarme Mycroft o ¿es a caso que tu flojera es mayor a la mía?

131 ¿Cuantas profesiones lucran con la mentira? Preguntó el inocente -Tantas como lágrimas provocan-

DÍA DE LA TIERRA

3 Cambió el siguiente minuto y se cumplió la hora. Las luces se apagaron sin remedio, todo quedo en penumbras. Por Tí Tierra.

INSÍPIDO SARCASMO PARA PRINCIPIANTES

8 350 caballos de fuerza, rines deportivos, stereo, gps; todo lo que se podría querer en un auto. Si no hubiera tráfico.

16 Lejos de casa y de la ciudad, me preocupan esos silbidos que no son de camiones ni frenos de carros. Creo que les dicen aves.

17 Desde la esquina de la barandilla, el abismo separa a la paloma de mi departamento y se pregunta ¿qué tanto escribirá?

48 ·ɹәɾnɯ ᴉɯ әɯɹәpuәʇuә ɐpәnd oɹәdsә ‘ɐsɐɔ ɐ ɹᴉqᴉɹɔsә әsᴉnb opuɐnɔ ɐuᴉɥɔ uә ɐqɐɹʇuoɔuә әɯ

54 La imagen era nítida, reflejaba su belleza de forma tan fiel que parecía la fotografía de una gata -Ahora sirve el té-

82 ¿Para qué pides un príncipe azul? ¡No sabes que hacer con Él!

83 El científico buscó toda su vida el conocimiento para proteger la ignorancia del inocente.

85 El cineasta se sintió chiquito en presencia de dramaturgos de nacimiento.

87 Mi cariño por Ella es un oxímoron, para un sujeto de un metro cincuenta es la Chica más grande que conozco.

88 Las cuentas le dieron para reflexionar que a los 14 años de Ella, Él, ya se dedicaba al arte de soñar.

91 La sociedad me mira con recelo, será por mi inquieta y mordaz forma de pensar o por el encanto que ejercen en Mí los tacones.

92 -¿Podría por favor señorita obsequiarme ese beso que le sobra?- dijo Él. Con desdén Ella contestó -No sobra, pague y es suyo-

97 -Podría alguno ponerse el saco- dijo el profesor a la concurrencia -Te define una frase; “Lugar común”-

102 Se llevó sin saber el trabajo de muchos, el motor de su helicóptero arruinó un sin fin de producciones por toda la ciudad.

106 El gato que lee no muere porque enfoca su curiosidad.

108 Contestó el cineasta -La farsa del hades es tan real como la presunta ficción del documento del culpable-

118  It´s not the same Face reader than Facebook, but both work with lies

121 ¿Quieren la verdad o un beso en el trasero? Con gusto les doy uno con la lengua del tenis.

128 -En mis tiempos, la mujer se quedaban haciendo el quehacer- Lo mira con cómplice tristeza -Calla abuelo y sigamos trapeando-

DE HADAS

41 El doctor entregó la niña en sus brazos -aquí tiene a su Valentina- -No doctor, se llama Valeria- -eso, a la Valiente de su hija-

50 Entonces alcé la mano y como magia llegó la respuesta, un trueno de alegría asustó a Julia. La sequía había terminado.

115 -Había una vez- se oye el rechinar de llantas seguido de un fuerte choque -No, ya no habrá vez-.

116 ¡Bésame! ¡pronto! que soy un príncipe atrapado.

120 “La princesa está embarazada” al leer esto el escritor acotó -¡Rayos! Me la ganaron-

126 ¿Mi deseo Hada Madrina? Para Mí solo pido trabajo.

TRISTEZA

42 El polvo de la reparación, mis pies, banqueta inclinada, las manos ocupadas; lo último que vi fue la tierra a nivel del piso.

46 Una copia mía me mira sin esperanza en tanto peina nuestro cabello. Con furia le recuerdo el nuevo día. Estreno espejo.

70 Los transeúntes esquivaron los tomates que caían del cielo. La recién casada no podía hacer la ensalada de la foto a su marido.

73 Un día como cualquiera podría decirte que te quiero, un día de estos podría dejarte solo para extrañarte, un día de estos…

81 Nunca supo de abundancia, para Él, las vacas flacas siempre fueron vacas.

96 Es verdad, llevo 3 días sin bañarme ni cambiarme la camiseta de mi último trabajo, pero de eso a estar deprimido… No lo creo.

105 Soy ese cuentacuentos que sigue al pie de la letra la tradición literaria de la depresión.

107 El horóscopo nunca tuvo influencia sobre el alma adelantada a su tiempo.

110 Al rompérsele el cuello en el accidente, a Él se le fracturó el corazón al verla sin vida.

112 He vuelto a fallar en la prueba que dios me pone antes de pasarme algo bueno, pero es que detesto demasiado a las cucarachas.

132 Tuvo que decidir entre el “vivieron felices por siempre” o pagar las cuentas. Hoy solo debe la factura del corazón que rompió.

135 No es tu culpa su lágrima vertida, ni el remordimiento tu cobijo, es su ejercicio de histrionismo, ella, no sabe ser amiga.

INSPIRACIÓN

1 Le preguntaron por la coincidencia entre la tecnología y la música y sólo dijo -los músicos son los matemáticos del alma-

2 La noche está tan desgastada que cuando el sol se esconde no lo hace bien y se cuela por los hoyos que tiene el manto.

25 En mi mano, sintiendo ambos la complementación, mi lápiz espera la orden de liberar todas las historias atrapadas en él.

36 No son elegidas por Mí las letras, son ellas las que atraen mis dedos para que apriete los botones con su imagen y las reúna.

43 Todo comenzó cuando en la casa el teléfono sonaba y sonaba. Si quieres completar esta historia, hazlo después del bip… biiiiiiiiip…

47 Mimosa mi musa amasa Ella misma mis ideas. Con el mazo en un cazo mezcla mientras la masa en mi mente se queda.

52 La gota de café que resbala por la taza, me recuerda el rímel de la última vez que me rompieron el corazón.

57 Olor a nuevo, el primer rayo de sol, el sorbo de café recién hecho, su primera mirada. Páginas en blanco para el amor o la tragedia.

61 No podía escribir algo inspirado. Miró el teclado y sacando su pistola sentenció -¡sal de ahí historia te tengo rodeada!-

65 La luz parpadeó, quedó quieto el segundo; se mantendrá en el recuerdo el momento que no volverá. Fotografía, máquina de perpetuidad.

72 Cada uno de sus 40 compañeros recibió un separador hecho por Ella y en él, rezaba la leyenda “Somos Lectores”

84 Se dio cuenta que su visión era como la de un director de orquesta, solo que sus ideas iban 2 años adelante.

100 Único, como el beso que no será igual a otro, como la primera cucharada de destino o el rostro de sorpresa. Así serás pronto.

113 Despertó con las ganas de un desahuciado; aferrándose a cada respiro como si fuera el primero.

114 Le preguntaron -¿qué se le puede regalar a un poeta? contestó -Lectura y de cuando en cuando comida.

137 Te veo a los Ojos en tan pequeña superficie, de pronto sonríes y te digo ¡te quiero! Gracias verdugo, gracias espejo.

139 -No señor, no soy escritor- sorprendido preguntó -y ¿entonces?- -soy un canal, las palabras eligen por sí solas a sus dueños.-

SINCERO

51 No nacieron conmigo pero son parte de mi historia, no compartimos infancia pero si crecimiento. Así son mis verdaderos Amigos.

67 Tengo miedo de no estar cuando sea necesario y de no ayudar cuando me necesitan, tengo miedo de estorbar y de mi tristeza diaria.

GEEK

53 Ayer cambió su Mouse por un Cat que no dejaba trabajar, hoy mutó ese Cat a una Wife Fi que hizo lo mismo.

75 Ella respondió -”PN” y “G” alguien normal pensaría “Pene y punto G no en archivo de imagen y menos en un partido político ¡qué Geeks son!-

Gracias por leer.





Currículum Beto Salva

25 03 2011

CV Beto Salva 2011





Zen

24 03 2011

Bondad

Le pregunté a mi padre ¿qué hacemos en el aeropuerto? Me gusta mucho ver los aviones despegar e imaginar que todos los pasajeros van de vacaciones a playas lejanas o lugares que nunca he visto. Como cuando Papá hizo ese viaje largo y tardó más de 15 horas para llegar. Nos contaba de las costumbres, los horarios y la comida. Me gusta pensar en las diferencias, lo distinto del paisaje, la gente, los edificios y las mascotas.

También recuerdo cuando tuvo que regresar de inmediato de ese exótico viaje para darle el último beso a mi Mamá antes de su partida. Además de largo, costoso y aburrido, el viaje de vuelta de mi Papá traía consigo una maleta extra llena de preocupación que era el único equipaje que pudo traer. Todas sus cosas se quedaron allá y el costo del boleto fue pagado por el amigo que encontró en aquellas tierras.

Lloré más al saber que volvería por su trabajo a aquel país que ya no se me hacía tan exótico, ni tan maravilloso, ni tan mágico como lo había imaginado. Se llevaba de vuelta a mi Papá y no quería quedarme sola, sin Mamá y ahora de nuevo, sin Él. Mi abuelo me dijo que no debía preocuparme que allá había una familia que lo cuidaba, pero Yo no quería que mi Papá tuviera otra familia, Yo soy su familia, lo único que queda de su familia.

El trabajo no duró mucho en ese país del que no quería saber nada, por el que guardaba un enojo hacia una familia desconocida, una familia que cuidaba a mi Papá. A su regreso me contó como las costumbres de allá pudieron ayudarlo a sobrellevar la pérdida. Decía que lo ayudaron a secar las lágrimas y a encontrar la paz.

Su rostro jamás volvió a ser el mismo, pero cada vez que habla de esa dichosa familia, el recuerdo de los años felices le provoca una sonrisa como la de antes y cuando me ve, esa sonrisa se hace más grande. Mi abuela dice que es porque me parezco mucho a mi Mamá y aunque deteste a la familia extranjera que hizo sonreír a mi Papá de nuevo, se que hay bondad en ellos.

Pero ese día, no teníamos razón para estar ahí; no esperamos a los abuelos ni a la Tía Noemí que siempre trae regalos, ni a nadie conocido. Mi Papá me dijo que esperábamos a la familia con la que había pasado tiempo en su viaje y que ahora era nuestro turno de ayudarlos, como Ellos lo habían reconfortado a Él a la partida de Mamá. Yo no tenía muchas ganas de verlos hasta que una voz en la bocina anunció “El vuelo 4889 de Japan airlines  proveniente de Tokio Japón está aterrizando en estos momentos” -Ven pequeña, han llegado-.





La Paseadora de Perros

4 03 2011

Ella es Rita, una chica a la que le gustan los perros. Todas las mañanas se pone bonita para visitar a sus amigos caninos.

Sale de su casa y camina para recoger a su amigo Both, un lanudo collie que vive en un castillo escoses.

Su ama, la señora Mc Millan, saluda a Rita y le entrega a un entusiasmado can deseoso de su paseo – bueno Both, será mejor que vayamos por  Mr. Jeffrey – y así los dos caminan muy contentos por el prado.

Rita y Both, llaman a la puerta de Mr. Jeffrey un viejo pastor ingles al cual le da gusto salir a pasear con su amigo Both – diviértanse mucho – dice Sir Rolad entregando a Rita la correa de su perro – bueno chicos, es hora de pasar por Fifí – y diciendo esto, los tres caminan felices por la calle.

Frente a una puerta roja, Rita y sus amigos esperan a que Madame Angélique le de permiso de salir a jugar a su esponjosa  y elegante Poodle. Al verla, lo sus amigos saltan de emoción, tanto que casi se llevan de corbata por toda la vía a Rita – ahora vayamos por Toy a su casa -

Toy es un schnauzer que vive en una calle de Frankfurt con su dueña Laura. Rita llega con sus amigos un poco sedientos. Laura les regala agua y luego de unirse Toy al grupo, todos reinician el paseo – es tiempo de pasar por Amunet – dice Rita.

Un poco de arena en lo ojos no es impedimento para que Rita y sus valientes amigos no pasen por la pequeña Dachshund (salchicha) del señor Donkor. Amunet al verlos ya en la entrada de su casa, mueve la cola con mucha alegría. Rita saluda respetuosamente y recibiendo la correa de Amunet se despide del señor Donkor – ahora toca el turno de Huo – y con todas las correas en la mano, Rita continúa su recorrido.

A la entrada de la casa de la señora Ju, Huo una traviesa y linda Shar Pei espera impaciente a Rita, ver a sus amigos la hace feliz, tanto que se el escapa de las manos a la señora Ju uniéndose al grupo. Rita, toma la correa de Huo del suelo y despidiéndose de la señora Ju, camina por la acera con su grupo – bueno amigos, ahora pasaremos por Keitaro – y con 6 perros en sus manos, Rita sigue adelante.

Keitaro es un Akita Inu de cola esponjada, a pesar de ser un perro muy grande, Keitaro se porta muy bien. Los demás perros lo quieren mucho porque los cuida. Rita toma la correa del perro de Masao San y haciendo una reverencia, se despide y emprende de nuevo la aventura – ok, ahora falta Rosty – y con esta frase, de nuevo emprendieron los 8 el camino.

Atrás de la casa de Rosty se ve la bahía y con ella la casa de la ópera, a Rita le gustaba mucho ir por él porque eso quería decir que esta cerca de tener a todos sus amigos con ella. Rosty que es un dingo domesticado los ve desde la ventana y saliendo por su pequeña puerta, entrega a Rita el mismo su correa. Sólo la mano del señor Share se asoma por la ventana para despedirlos – ahora por Mute – y terminando de decir esto, Rita corre con todos sus perros por la avenida.

Mute es un Husky Siberiano que trabaja mucho como perro de trineo, pero cuando llega Rita, para él son vacaciones. El señor  Tulimak entrega a Mute y se despide del grupo desde el pequeño agujero de su iglú. Rita recibe un paquete con grasa de foca y con mucho cuidado para no resbalar, guía a sus amigos a la siguiente parada – sólo falta Chiquis –  se recuerda Rita.

Chiquis es una perrita Chihuahueña muy organizada, sabe la hora exacta a la que pasarán por ella y le avisa a su dueña, la señorita Zavala para que la entregue a la paseadora. Rita con mucho gusto toma a Chiquis en sus brazos, dice adiós y lleva a todos sus amigos a pasear al parque.

Los 10 perros corren y ladran libremente por el prado, Rita toma una taza de té mientras los observa desde su mantel cuadrado de día de campo, disfruta  un descanso al sonido de las hojas moviéndose al viento, mira como la tarde se esconde entre los edificios y siente la serenidad que da Central Park en verano.

Pero, se han preguntado ¿cómo Rita puede pasear a sus perros por todo el mundo?

Sencillo…  Ella tiene un avión.





Despertador

20 02 2011

El reloj marca las seis de la mañana, la alarma se dispara con una melodía que arranca de la cama a Toño, este, ve la hora y sin mas grita al aire mientras sus piernas toman el rumbo hacia el precario aseo personal permitido por el tiempo; una camisa con más rallas que el estampado, unos jeans mas grises que azules, una corbata roja con el nudo ya hecho junto al saco color frijoles lo visten.

Las carreras no permiten un desayuno completo. Sólo un café frío, media tostada aguada y la suerte es lo único que carga en el estómago, mientras la melodía que lo ha despertado lo acompaña. Sale al pasillo de su departamento y pide el elevador, la vecina sale y comienza una plática con Toño, es tan amena como su edad.

El elevador parece subir al ritmo monótono de la voz de la habitante de la puerta contigua. El viejo ascensor llega y Toño casi sin tacto se despide de la anciana, abre la puerta y se mete en cubo metálico, pulsa el botón de planta baja y espera, justo antes de finalizar el viaje, otro vecino pide el elevador haciéndolo subir nuevamente con Toño atrapado en su interior. – Vecino buenos días – el señor del departamento 6 le dedica una mirada antes de revisar el techo del reducido cubo en tanto la música de fondo sigue siendo la pieza que lo ha despertado.

La puerta se abre y Toño sale más que disparado, encuentra la calle y duda que camino tomar, corre hacia la derecha y luego de un instante regresa tomando el camino contrario. Topa una calle transitada busca algún transporte que le permita llegar a su trabajo; cerca de la esquina, el pesero hace base mientras los usuarios suben al ritmo de la pieza musical que acompaña a Toño en todo momento. El atrasado sujeto intenta acercarse al transporte público pero el pavimento fresco no permite el libre acceso al micro, Toño mira sus posibilidades, reflexiona entre aventarse a la avenida transitada y correr el peligro de ser planchado por un bólido o dejar su huella como artista de cine en el cemento; no hay duda, la segunda opción lo convence.

Sube a penas a tiempo al transporte y justo cuando termina de pagar el precio de su carga, el transporte da la vuelta en dirección contraria al destino de Toño. Con un gesto y rostro desencajado el retrazado hombre intenta salir del transporte pero las personas no se lo permiten con facilidad. Luego de empujones, empellones y uno que otro maleficio Toño deja el microbús que sigue andando. Corre por la inercia hasta detenerse en estrepitoso golpe contra la reja de una tiendita.

Recupera tras unos instantes el aliento y sus pasos, corre en dirección contraria al sentido de la calle y toma otro colectivo, esta vez es el correcto. Luego de un par de cuadras el transporte se detiene por fallas mecánicas, Toño no tiene tiempo de esperar a que reparen el defectuoso pesero. Se baja junto con otras personas que al empujarlo lo obligan a caer en una zanja de reparación de líneas telefónicas, los trabajadores ni cuenta se dan del accidente de Toño y siguen trabajando. La música que lo acompaña en todo momento marca el ritmo de la huída y luego de correr algunas cuadras logra encontrar un taxi, sube al mismo tiempo que una señora que se dirige en otra dirección así que no pueden compartir el vehículo; nuestro apurado héroe caballerosamente deja su lugar a la dama y luego de una rabieta se da cuenta de su situación, en la radio del taxi se escucha la música que lo acompaña como si fuera ventosa.

Toño corre a la siguiente esquina y sin darse cuenta choca con una chica muy linda, Ella casi cae pero logra guardar el equilibrio y Toño trata de tomar las cosas que la guapa joven traía en las manos, haciendo malabares se le escapan algunos papeles que llegan a la calle donde un coche pasa haciéndolos volar por los aires. La chica observa a Toño con una mirada de desprecio, el apurado joven le dona una sonrisa y al ritmo de la músico la mujer le propinó una serie de golpes de bolso; Toño intenta ponerse a salvo y corriendo llega al otro lado de la acera.

Cuando alcanza la nueva calle, voltea a ver la esquina y recorre con la vista una avenida llena de personas que caminan hacia donde se encuentra, sabe que su destino esta en sentido contrario de donde viene la estampida e intenta jugar al torero. Entre atropellos, empujones, jalones, golpes de bolsas de mandado, injurias, insultos grabes y miradas de muerte, Toño logra por fin salir de la multitud bajándose de la banqueta y esquivando carros que viajan a velocidades peligrosas; uno de ellos pasa sobre un charco que empapa de rostro a pies al apurado.

Se seca la cara con la hórrida corbata y sigue corriendo hacia su destino, de pronto al voltear, el transporte colectivo metro se le presenta como la última opción para llegar a tiempo, toma las escaleras hacia el subterráneo y luego de unos segundos regresa corriendo por las mismas escaleras seguido por un turba como queriendo lincharlo, las posibilidades se acababan pero el destino ya no estaba tan retirado y decide correr tan fuerte como puede al compás de la música que no deja de seguirlo.

Toño llega a un edificio de cristales con la fe de un desposeído, abre la puerta y el guardia le pide su identificación para poder entrar, Toño la busca y la busca por todas parte sin lograr nada – pero oficial, me conoce desde hace años, soy Toño – el policía privado con una mueca le niega de nuevo el acceso. La suerte recurrió al perturbado hombre y la identificación aparece dentro de un bolsillo interior del mal trecho saco – esta bien joven ya puede pasar – dijo el inclemente policía.

En la puerta del elevador, su dedo no podía dejar de suponer que al apretar tantas veces el botón, el ascensor se apresuraría. No pasaba nada, así que las escaleras serían la mejor opción, Toño abre la puerta de servicio y al alcanzar el tercer piso se percata que las escaleras en reparación no le permiten continuar así que sale al cubo del elevador. Aprieta de nuevo el botón y al abrirse las puertas de metal Toño sin pensarlo se mete empujando a todos. En el ascensor se escucha la pieza musical que lo ha perseguido desde que despertó, ve hacia arriba y al revisar con cuidado el marcador de los pisos sólo gesticula una mueca de desaprobación, voltea a ver a la chica de al lado y le pregunta -¿baja verdad?- La chica asienta con la cabeza mientras la mano de Toño restriega su rostro con rabia.

Después del paseo de sube y baja, las puertas corredizas dejan pasar al acelerado chavo y a tras pies corre de nuevo, abre una puerta, luego otra. Tras un grueso cristal un micrófono solitario aguarda a que la pieza musical que ha acompañado durante todas las aventuras a Toño de sus últimos acordes, justo antes de desaparecer el joven entra apurado y sentándose frente al aparato respira hondo, presenta la extinta melodía con voz clara y varonil – acabamos de escuchar de Claude Bolling y Jean-Pierre Rampal / Vagabonde – el locutor aguanta la respiración unos instantes esperando la señal de fuera del aire, un segundo después exhala e hiperventilando le dice al operador – te pasas ahora sí me pusiste una cortita – el operador lo mira y con cronómetro en mano responde – ¡pero rompiste tu record!-





La foto de “El Gato y el Globo”

6 01 2011

Te querremos siempre Purruberto

 








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